El calendario no perdona: el regreso a clases está a la vuelta de la esquina y, aunque todavía quedan unos días de vacaciones, el ambiente ya se siente diferente. Las alarmas de los papás empiezan a sonar más temprano “para ir acostumbrándose”, las papelerías se llenan de listas interminables y las tiendas exhiben mochilas como si fueran trofeos de guerra.
Da igual si estudias en una escuela pública o privada, si usas uniforme o ropa libre: todos se enfrentan al mismo reto monumental. Volver a madrugar. Y no cualquier madrugón: hablamos de levantarse antes de que el sol asome, con el cuerpo pidiendo “cinco minutos más” y la mente aún atrapada en el sueño que estabas disfrutando.
“No sé si me preocupa más volver a levantarme temprano o tener que volver a ver a ciertos compañeros…” – comentario anónimo de un estudiante que ya siente la presión del regreso.
La rutina matutina: un deporte extremo
Primero, abrir los ojos y convencerte de que no puedes faltar “solo porque no quieres ir”. Luego, la lucha contra el cabello rebelde que decide tener vida propia justo ese día. Después, el desayuno exprés que apenas pruebas porque el reloj marca que quedan menos de diez minutos para salir. Y, por último, esa carrera épica hacia la puerta con la esperanza de no escuchar el timbre mientras aún vas a medio camino.
En medio de todo ese caos, siempre hay dos tipos de estudiantes:
- El impecable: uniforme perfectamente planchado, peinado de revista y hasta olor a perfume.
- El sobreviviente: ojeras, cabello recogido a la carrera y cara de “necesito dormir tres horas más”.
El lado brillante (y superficial) del regreso
El back 2 school también es momento de estrenar: tenis blancos impecables, mochilas de catálogo, libretas con portadas motivadoras y estuches llenos de marcadores de colores que prometes usar para tomar apuntes bonitos… aunque todos sabemos que a mitad del semestre ya estarás escribiendo en hojas sueltas o con plumas prestadas.
“Este semestre sí voy a mantener mis apuntes organizados” – todos, al inicio del ciclo escolar… hasta que llega la primera semana de exámenes.
Lo que no nos cuentan
Para algunos, el regreso es la oportunidad de reencontrarse con amigos y ponerse al día con los chismes acumulados durante las vacaciones. Para otros, es el inicio oficial de la temporada de tareas eternas, trabajos en equipo con gente que no colabora y exámenes sorpresa que los profes juran haber avisado.
Y aunque sabemos que la rutina escolar es agotadora, siempre hay un pequeño lado positivo: esas clases que se convierten en risas, recreos que parecen mini fiestas y anécdotas que, sin darte cuenta, se vuelven parte de los recuerdos más divertidos de tu adolescencia.
Cuenta regresiva: la batalla está por comenzar
Mientras tanto, la cuenta atrás sigue. Aprovecha cada minuto de vacaciones como si fuera oro, porque en cuanto suene ese primer timbre, no habrá vuelta atrás. Las alarmas, las mochilas y los trabajos te estarán esperando. Y sí, que Dios se apiade de los adolescentes… porque la batalla está por empezar.




5 Comentarios
Necesito ayuda para sobrevivir el primer día en el cobatab,soy de nuevo ingleso 😭
ResponderEliminarAÚN NO ESTOY LISTA 😭
ResponderEliminarConcuerdo 😭
EliminarTe odio arji
ResponderEliminarMe to
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