Subscribe Us

Header Ads

Hablemos de interés (y del complejo de “soy lo más top”)


Tipo… ¿en qué momento todos se convencieron de que son únicos, inalcanzables y súper top? Como si el mundo les debiera algo solo por existir. Por dios, no. No eres una edición limitada solo porque te lo repitas mucho.

No es solo dinero, es actitud

Hoy ya no es solo el dinero. Es la actitud. Todos se creen arriba, especiales, intocables. Todos hablan desde el ego, todos miran por encima del hombro, todos actúan como si fueran demasiado para los demás. Y tú los ves y piensas: ¿sí captas que nadie es tan importante como cree?

Vivimos en la misma tierra, con los mismos problemas, el mismo cansancio y más o menos las mismas inseguridades. Pero hay gente que se pone una corona invisible y decide tratar mal, ser fría, ser grosera, ser cero empática. Whatever? ¿Eso es personalidad ahora?


Aspirar no es creerte superior

No tiene nada de malo aspirar, crecer, querer más. El problema es confundir aspiración con superioridad. Creerte top sin fondo, sin educación emocional, sin habilidades reales. Tipo… packaging sin contenido.

Porque no, no eres especial por ser distante, ni interesante por ser cruel, ni exclusivo por ser maleducado. Eso no es lujo. Eso es inseguridad con ego alto.

El dinero como validación social

Y claro, el dinero entra en juego. Porque muchos no buscan crecer, buscan validarse. No quieren estabilidad, quieren estatus. No quieren construir, quieren aparentar. No quieren proceso, quieren resultado inmediato.

¿Sabes cómo? Como si el valor viniera de con quién te juntas, cuánto gastas o quién te paga. Como si eso te hiciera automáticamente mejor persona. Spoiler: no.


Relaciones por conveniencia

En las relaciones esto ya es incómodo. Ya no se busca conexión real, se busca beneficio. (Ni que fueras la aristocracia para que te armen un matrimonio por beneficio familiar) Ya no importa la persona, importa lo que aporta materialmente. Si no cumple con la fantasía, next.

Y aquí va la pregunta incómoda: ¿no te da tantita pena no saber hacer nada más? No crear, no trabajar, no aprender, no aportar. Solo existir esperando que alguien llegue a resolverte la vida. Eso no es empoderamiento. Eso es dependencia con discurso bonito.

Entonces, ¿qué te hace tan top?

La pregunta real es esta: ¿qué te hace tan top? ¿Tu ego? ¿Tu feed? ¿Tu imaginación? Porque sin valores, sin humildad, sin algo que ofrecer, no hay unicidad. Hay ruido.

El verdadero lujo no es creerte superior. Es saber quién eres sin necesidad de pisar a nadie. Tener criterio, respeto, algo propio. Mental, emocional y eventualmente económico.

Ser real siempre gana

Y sí, quizá no eres tan único. Y está bien. Ser real siempre va a ser más atractivo que ser un personaje mal actuado. Porque el ego cansa, pero la autenticidad conecta.

Publicar un comentario

2 Comentarios