Subscribe Us

Header Ads

Adultos creyéndonos tontos… Adultos siendo tontos


Ser adolescente en 2025 es vivir en un mundo donde todos tienen algo que opinar sobre nuestra vida: la escuela, la ropa, las redes sociales e incluso las ideas que defendemos. Lo curioso es que, aunque los adultos aman repetir que “somos el futuro”, muchas veces nos tratan como si no tuviéramos criterio propio.

Reglas que nos quieren imponer

No es un secreto que, cada vez que un adolescente opina de política, hay un adulto listo para decirnos que “no entendemos”, que “esos temas son muy serios” o que “ya creceremos y cambiaremos de opinión”. Pero, ¿por qué suponer que no entendemos el país en el que vivimos? Algunos ejemplos de estas reglas implícitas son:

  • No opinar de política: Porque supuestamente “no tenemos experiencia”.
  • No cuestionar decisiones escolares: Aunque afectan directamente nuestro tiempo y salud mental.
  • No hablar de dinero o economía: Como si no fuéramos parte de las familias que también pagan el precio de la inflación.
  • No participar en debates: Porque creen que “es perder el tiempo”.

Lo que realmente vemos

Los adolescentes de hoy no vivimos en una burbuja. Vemos noticias, seguimos lo que pasa en redes y entendemos que la política no es solo votar cada seis años: es todo lo que afecta nuestro día a día, desde el transporte hasta el precio de una pizza. Fingir que no tenemos voz solo nos desconecta más de las decisiones que, tarde o temprano, también tendremos que tomar.


Por qué deberíamos hablar de esto

Hablar de política no nos hace menos adolescentes, nos hace más conscientes. Entender cómo funciona el sistema nos da herramientas para defender lo que creemos justo, exigir mejores oportunidades y participar en la construcción del lugar donde queremos vivir.

Los adultos pueden vernos como inexpertos, pero eso no nos hace ciegos. Al contrario, nuestra generación está creciendo con más información que nunca, y esa es nuestra mayor ventaja. No queremos que nos den permiso para pensar, queremos que respeten que ya estamos pensando.

Conclusión

La política adolescente no es un capricho: es una reacción natural a vivir en un mundo que nos afecta. Mientras más espacios tengamos para hablar de estos temas, más preparados estaremos para el futuro que tanto nos dicen que vamos a liderar.

Publicar un comentario

0 Comentarios